Cotizaciones al cliente
Arma la cotización con los repuestos y los conceptos de tu catálogo, con sus precios. Cuando el cliente aprueba, se convierte en pedido o en venta sin volver a escribirla.
En un taller el dinero se pierde en dos lugares: en la cotización que nunca se convirtió en trabajo y en los repuestos que salieron de la bodega sin quedar en ninguna venta. Tribu sostiene ese recorrido completo —cotización, trabajo, repuestos, cobro y factura FEL— con el inventario y los clientes que ya tienes cargados, en un solo sistema.
Ver planes y preciosCasi todo taller guatemalteco cotiza en una hoja, apunta el repuesto en otra y factura en un tercer lugar. Tres capturas del mismo trabajo y ninguna manera de cruzarlas.
Arma la cotización con los repuestos y los conceptos de tu catálogo, con sus precios. Cuando el cliente aprueba, se convierte en pedido o en venta sin volver a escribirla.
Cada repuesto que sale queda registrado en la venta y baja de existencias en el momento. Se acaba el ajuste a ojo de fin de mes.
Registra lo que le compras a cada casa de repuestos y llévalo contra lo que facturaste. El proveedor vive en la misma base de contactos que tus clientes.
Clientes ilimitados en todos los planes, con lo que se le cotizó y lo que se le trabajó. Cuando vuelve, no empiezas de cero.
Agenda la entrada del vehículo desde la ficha del cliente para que el taller no se llene de trabajos el mismo día.
La misma venta se emite como Factura Electrónica en Línea ante la SAT, con notas de crédito y anulación cuando hace falta.
Es la fuga clásica del taller: el mecánico necesita una pieza, la toma de la bodega para no parar el trabajo y la anota en un papel que se pierde. Al mes siguiente el inventario no cuadra, y la diferencia se explica como merma. Cuando el repuesto sale como parte de una venta o de un movimiento registrado, la bodega deja de ser una caja negra: se ve qué entró, qué salió y contra qué trabajo salió.
La cotización de un taller compite con la de al lado y casi siempre se decide por confianza y por claridad. Con los precios y los repuestos ya cargados en el catálogo:
Muchos talleres además venden repuestos sobre el mostrador. Tribu maneja las dos cosas con el mismo inventario: el punto de venta con turnos de caja para la venta directa y el flujo de cotización-venta para el trabajo que lleva días. Si tienes una bodega aparte del taller, cada ubicación lleva sus propias existencias sobre el catálogo común, por Q50 al mes la adicional.
Sé directo con nosotros sobre cómo controlas el trabajo en el patio. Tribu cubre cotización, venta, repuestos, clientes, citas y facturación, pero no maneja hoy una orden de trabajo con historial por placa, ni el control de horas de cada mecánico o sus comisiones. Si tu operación depende de eso, dilo en la demo y revisamos juntos si te sirve tal como está. Preferimos decírtelo antes que venderte algo que no encaja.
Un taller de una sola persona que cotiza y factura desde la computadora arranca con Emprende (Q99 al mes): ventas, compras, inventario de repuestos, cotizaciones, clientes ilimitados y facturación FEL. Con equipo y mostrador, el plan Negocio (Q199) suma punto de venta con turnos de caja, 3 usuarios, finanzas, dashboards y exportaciones. Corporativo (Q299) llega a 5 usuarios, 2 ubicaciones y 2 cajas; cada mecánico o asesor adicional con su usuario cuesta Q20 al mes.
Traes un trabajo típico y lo recorremos completo: cotización, aprobación, salida de repuestos, cobro y factura FEL.