Ventas rápidas en caja
Cobra en el mostrador con tu carta cargada como catálogo, por categorías: bebidas, entradas, platos fuertes, postres.
Un restaurante tiene dos operaciones a la vez: la del salón, que necesita velocidad, y la de la bodega, que necesita control. Tribu cubre las dos con el mismo sistema — ventas rápidas y turnos de caja al frente, inventario de insumos y compras a proveedores atrás — y emite la factura electrónica FEL cuando el cliente la pide.
Ver planes y preciosLo que se cobra en caja y lo que se compra al proveedor son el mismo negocio; casi nunca están en el mismo lugar.
Cobra en el mostrador con tu carta cargada como catálogo, por categorías: bebidas, entradas, platos fuertes, postres.
Apertura y cierre por jornada o por turno, con registro de quién operó. El corte del día deja de depender de la memoria.
Registra lo que compras a tu proveedor de abarrotes, carnes o bebidas, y el inventario de insumos sube con la compra.
Tu catálogo público recibe pedidos de clientes, que llegan a la misma plataforma donde manejas el salón.
La venta se convierte en Factura Electrónica en Línea ante la SAT sin volver a capturarla, con el FEL que ya viene en tu plan.
Si tienes más de un local, cada uno opera con su punto de venta y su bodega, sobre un catálogo común.
Casi cualquier sistema cobra bien. Lo que hunde el margen de un restaurante guatemalteco es no saber cuánto costó realmente el día: el proveedor subió el precio de la libra y nadie lo notó hasta el mes siguiente, la merma se estimó a ojo, y las compras se apuntaron en una libreta que nadie cruza con las ventas. Registrar la compra y la venta en el mismo sistema no elimina la merma, pero la vuelve visible: puedes ver qué entró, qué se vendió y en qué se fue el dinero del mes.
En un negocio de alto volumen y baja transacción promedio, el control no está en el reporte mensual: está en el cierre de cada turno. Tribu registra la apertura y el cierre con la persona a cargo, de forma que:
Muchos restaurantes guatemaltecos toman pedidos por WhatsApp y los apuntan en papel. Tribu incluye un catálogo público —en todos los planes— donde tus clientes ven la carta y envían su pedido, que entra a la misma plataforma donde llevas las ventas del salón. No sustituye a una plataforma de delivery: es tu propio canal, sin comisión por pedido.
Sé directo con nosotros sobre cómo manejas los insumos. Tribu controla el inventario a nivel de producto: entradas por compra, salidas por venta y ajustes. Si tu operación necesita además recetas, escandallos o descuento automático de ingredientes por platillo, dilo en la demo y revisamos juntos si Tribu cubre tu caso hoy o si te conviene esperar. Preferimos decírtelo antes que venderte algo que no encaja.
Un restaurante en operación normalmente necesita el plan Negocio (Q199 al mes): caja con turnos, 3 usuarios, finanzas y reportes avanzados, con la facturación FEL ya incluida. Si tienes dos locales o dos cajas, Corporativo (Q299) trae 5 usuarios, 2 ubicaciones y 2 puntos de venta. Y si el equipo crece, cada persona adicional cuesta Q20 al mes; cada caja extra, Q35.
En la demo cargamos algunos de tus platillos y recorremos una jornada completa: cobro, turno de caja, compra a proveedor y reporte.