Mesas y salones
Dibuja tus salones con sus mesas tal como están en el local. En Tribu GO el mesero ve cuáles están libres, ocupadas, con platos listos o pidiendo la cuenta.
Restaurantes y cafeterías
Un restaurante tiene tres operaciones a la vez: el salón, donde el mesero necesita saber qué mesa está libre y qué pidió cada una; la cocina, que necesita recibir las comandas claras y en orden; y la bodega, donde se va el margen si nadie controla los insumos. Tribu las junta en un solo sistema: mesas y cuentas en Tribu GO, comandas en el monitor de cocina y de bar, recetas que descuentan ingredientes y factura electrónica FEL cuando el cliente la pide.
Lo que hace por ti
Lo que pide la mesa, lo que prepara la cocina y lo que se compra al proveedor son el mismo negocio; casi nunca están en el mismo lugar.
Dibuja tus salones con sus mesas tal como están en el local. En Tribu GO el mesero ve cuáles están libres, ocupadas, con platos listos o pidiendo la cuenta.
Cada platillo va a su estación con sus notas, como «sin cebolla» o «término medio». La cocina la marca en preparación, lista y entregada, y la caja también puede imprimirla.
Agrega personas a la mesa, separa la cuenta por persona o en partes iguales, comparte un plato entre varias cuentas e imprime la precuenta.
Si el cliente se cambia de mesa o llega más gente, mueves la cuenta o juntas dos mesas en una sola, sin volver a cargar lo que ya pidieron.
El pedido para llevar sale a nombre de quien lo recoge, y el de domicilio con su dirección y quién lo lleva. Los dos llegan a la cocina como cualquier comanda.
Cada platillo con su receta: al venderlo se descuentan los ingredientes, y las compras al proveedor suben el inventario de insumos.
El papelito que el mesero lleva a la cocina funciona hasta la hora pico: se traspapela, la letra no se entiende y nadie sabe si ese plato ya salió. En Tribu el mesero toma la orden en Tribu GO y cada platillo llega a su estación —cocina o bar— con sus notas. El monitor de comandas muestra lo pendiente de la más antigua a la más nueva, y cuando la cocina marca un plato como listo, la mesa lo refleja en el mapa del mesero.
El monitor de salón dibuja el plano del restaurante en una pantalla, para el encargado o la caja:
Lo que hunde el margen de un restaurante guatemalteco es no saber cuánto costó realmente el día: el proveedor subió el precio de la libra y nadie lo notó, y la merma se estimó a ojo. Con las recetas, cada platillo que se prepara al momento descuenta sus ingredientes al venderse, y lo que se prepara por tanda, como una salsa o un pan, se produce con una orden de producción que saca los insumos y mete el producto con su costo real. La venta nunca se traba por un ingrediente: si el sistema no lo tiene, el faltante queda escrito para revisarlo en el conteo.
En un negocio de alto volumen, el control está en el cierre de cada turno. Tribu registra la apertura, el arqueo y el cierre con la persona a cargo, de forma que el corte del día sale del sistema, cada jornada tiene un responsable y las diferencias se detectan el mismo día. Y si se va el internet, la caja de Tribu GO sigue cobrando las ventas de mostrador y las sube cuando vuelve la señal.
Precios finales en quetzales
Un restaurante en operación normalmente necesita el plan Negocio (Q299 al mes): 5 usuarios, 3 cajas con turnos, hasta 3 sucursales o bodegas, finanzas y reportes avanzados. Si atiendes solo o con una persona más, Emprende (desde Q199) ya trae el punto de venta. Con más de 3 locales, Pro llega a 5 y a 8 cajas. Las mesas, las comandas y las recetas vienen en todos los planes.
Precio final al mes
Lo que más nos preguntan
Sí. Armas tus salones con sus mesas, el mesero toma la orden en Tribu GO y cada platillo llega como comanda a la cocina o al bar, con sus notas. La cocina la sigue en el monitor de comandas y marca cuándo está lista.
Sí. Separas la cuenta por persona, en partes iguales o compartiendo un plato entre varias cuentas, y cada una se cobra por separado. También puedes imprimir la precuenta para llevarla a la mesa.
Sí. En comida rápida se cobra primero y la orden se manda a cocina al cobrar. El pedido por teléfono se abre a nombre del cliente y se cobra al entregar, y el de domicilio lleva su dirección y quién lo entrega. Además, tu catálogo en línea recibe pedidos sin comisión.
Sí. Las compras a proveedores suben las existencias de insumos y, con las recetas, cada platillo vendido descuenta sus ingredientes. Los movimientos quedan registrados con su fecha y su bodega.
Tribu GO funciona en Windows, Mac, Android y iPhone: una computadora en la caja y una tablet o teléfono para los meseros. El monitor de comandas y el de salón se abren en el navegador de cualquier pantalla. Para la caja y las comandas se imprime en impresoras de tickets.
Sí. Tribu GO sigue cobrando aunque se vaya el internet y sube las ventas cuando vuelve la señal, para que la caja no se detenga en plena hora pico.
Sí, en cualquier plan: la venta se emite como Factura Electrónica en Línea ante la SAT, con opción de nota de crédito y anulación. Puedes conectar tu certificador sin pagar implementación, o dejarnos la certificación y comprar paquetes de DTE desde Q105, en un solo pago.
Cierra el cuaderno.
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