Producción con recetas
Fórmulas de varios niveles, órdenes programadas con responsable y lo planeado contra lo real. Los insumos salen y el producto terminado entra con su costo.
Fábricas y fabricantes
Una fábrica pequeña de alimentos, productos de limpieza o cosméticos vive entre tres preguntas: cuánto me cuesta producir, qué lote le vendí a quién y a qué precio le vendo a cada cliente. Casi siempre las responde con hojas de cálculo distintas. Tribu las junta: producción con recetas y costo real, inventario por lote con vencimiento, listas de precios para tus mayoristas y factura FEL, en el mismo sistema.
Lo que hace por ti
La compra del insumo, la producción, el lote, la venta y la factura son un solo recorrido, no cinco registros aparte.
Fórmulas de varios niveles, órdenes programadas con responsable y lo planeado contra lo real. Los insumos salen y el producto terminado entra con su costo.
Cada lote con su fecha de vencimiento y su costo. Las salidas toman primero el que vence primero, y un lote vencido o retenido no se asigna solo.
Los insumos salen de una bodega y el producto entra a otra, con existencias separadas por ubicación.
Listas de precios para distribuidores, mayoristas y clientes especiales. La venta sale con el precio que le toca a cada uno.
Toma la foto de la factura del proveedor de materia prima y la IA arma el borrador de la compra, que sube el inventario al confirmarla.
Tu personal de planta con IGSS, ISR, horas extra, aguinaldo, bono 14 y boletas de pago, en el mismo sistema.
El costo de un producto fabricado cambia cada vez que sube un insumo, cada vez que una tanda rinde menos y cada vez que el lote de materia prima entró a otro precio. Tribu toma el costo del lote real que salió en cada orden de producción, suma el costo adicional que registres y lo guarda como costo del producto terminado. Así el margen de cada venta se calcula contra lo que costó producir ese lote, no contra un número fijo.
Cuando un cliente reclama o una materia prima sale defectuosa, la pregunta es qué lote fue y a dónde llegó. Con los lotes en Tribu:
Una fábrica casi nunca vende a un solo precio: el distribuidor, la tienda y el cliente final pagan distinto. Con las listas de precios, cada cliente tiene la suya y el vendedor ya no elige el precio de memoria. Si alguien cambia un precio a mano, necesita permiso y la línea queda marcada. Las cotizaciones, los pedidos y las ventas salen con el precio correcto, y la factura FEL sale de la misma venta.
Precios finales en quetzales
Una fábrica pequeña suele operar en Negocio (Q299 al mes): 5 usuarios, hasta 3 sucursales o bodegas para separar materia prima y producto terminado, 50 documentos al mes leídos con IA, finanzas y reportes. Con más bodegas o un equipo grande, Pro (Q499) llega a 15 usuarios y hasta 5 sucursales o bodegas. La producción, los lotes, las listas de precios y la planilla vienen en todos los planes.
Precio final al mes
Lo que más nos preguntan
Sí. Cada lote lleva su número, su vencimiento y su costo. Por defecto sale primero el que vence primero, y también puedes configurar FIFO, LIFO o elegir el lote a mano. Un lote vencido o retenido no se asigna solo.
Con el costo real de los insumos que salieron en la orden, por lote cuando lo llevan, más el costo adicional que registres, como mano de obra o energía. Ese costo por unidad queda en el producto terminado.
Sí. Creas listas de precios, las asignas a tus clientes y cada venta, cotización o pedido sale con el precio de su lista.
Sí. El módulo de empleados calcula la planilla con IGSS, ISR, horas extra y prestaciones, y los empleados que no usan el sistema no ocupan un usuario de tu plan.
Se reversa: el producto sale del inventario y los insumos regresan a la bodega de donde salieron. Si parte ya se vendió, se reversa solo lo que queda.
Cierra el cuaderno.
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